xustiza

Levamos tempo berrando que estamos fartas da miseria das políticas sociais da Xunta de Galicia, que cada vez pon máis atrancos ás solicitantes e perceptoras da RISGA. Un exemplo do seu desinterese é que seguimos sen decreto que desenvolva a lei actual pasados máis de tres anos.

Neste artigo de Juan Antonio Aguilera Mochón fai un análise crítico dos bancos de alimentos como resposta á grave situación na que vive gran parte da poboación:

En una crisis económica como la actual, cualquier cosa que alivie las necesidades básicas de tanta gente en apuros es bienvenida… siempre que no sirva para ahondar en la desigualdad, la explotación o la humillación.

Que la gente auxilie a quienes lo están pasando peor es digno de toda alabanza. En este aspecto, un aplauso a la generosidad de quienes se involucran de modo altruista en la organización de los Bancos de Alimentos, y de los particulares que trabajan en ellos o les donan productos y esfuerzo. Pero me temo que hay oportunistas que no pierden la ocasión para sacar tajada, y que quienes necesitan las ayudas pueden verse en situaciones poco dignas a la hora de recibirlas.

A través do mail chega este texto de Koldobi Velasco, militante en diferentes historias: loita contra a riqueza, antimilitarismo, feminismo... que di moitas cousas destes momentos actuais:

En medio de tanta despreocupación, falta de interés por lo que no defiende sus intereses, de las indiferencias de estómagos llenos y bolsos de 6.000 euros, de prestar más tiempo a su wasap que a las cifras de empobrecimiento en nuestra tierra, sin respeto al ser humano y al bien común...

En medio de su falta de escucha, su mirar a otro lado cuando se plantean medidas urgentes para no recortar lo ya saqueado, de mantener la imagen delante de las organizaciones sociales presentes y reconocer el compromiso,de la falta de vergüenza.