Por Tatiana Romero (Laboratoria Nodo Europa-Sur).- Conocí a Shellyne hace un año más o menos, fue una de esas veces en que una amiga le pasa tu contacto a alguien que va a estar de visita en Madrid para quedar. En este caso fue Vero Gago la que nos conectó, mientras por otro lado, me invitaban a participar en un conversatorio con ella sobre luchas queer. No pude ir al conversatorio, pero sí que compartimos un ratito juntas en una fiesta de cumbia. Fue muy poquito tiempo, pero desde ese momento se me metió en la cabeza que quería poder conversar largo y tendido sobre la lucha en el Bronx, Nueva York, en donde ella, puertorriqueña de la diáspora, vive.