Renda Básica das iguais

“Renta Básica de las Iguales y Feminismos. De la centralidad del empleo a la centralidad de la vida”

Renta Básica das iguais - Mar, 21/03/2017 - 12:41

Grupo de feminismos de las gentes de Baladre

Últimamente se oye hablar mucho de las Rentas Básicas, pero…

No todas las Rentas Básicas son iguales. Igual que cuando hablamos de Feminismos no nos referimos sólo a uno, al hablar de las Rentas Básicas tenemos que ver a qué tipo nos estamos refiriendo. No es el lugar de hacer una distinción pormenorizada de los diferentes modelos porque ya hay literatura suficiente para ello, pero sí es importante aclarar que Nosotras, desde Baladre, hablamos de una Renta Básica de las Iguales (RBI’s) para distinguirla de otras propuestas más reformistas y asistencialistas. Cuando hablamos de Renta Básica de las Iguales (RBI’s) nos referimos al “derecho que tiene cada persona, solamente por el hecho de nacer, a percibir una cuantía periódica para cubrir sus necesidades materiales”.

¿Qué diferencia a la RBI’S de otras propuestas?

Lo que la diferencia a la RBI’s de otras propuestas es:

  • Individual (no es la familia, sino la persona individualmente la titular de este derecho).
  • Universal (es no contributiva, para todas y cada una de las personas).
  • Incondicional (no está sujeta a contraprestación ninguna).
  • Cantidad equitativa (igualdad ante la cuantía a percibir).

Una parte de la misma sería destinada a un Fondo de Renta Básica, destinado a mejorar los bienes y servicios comunes, que sería gestionado colectivamente y que cada vez sería mayor.

Así, entendemos la RBI’S como una herramienta más de las que existen para abrir brechas entre el capitalismo y el heteropatriarcado, con el objetivo de distribuir la riqueza para garantizar la cobertura de necesidades y el sostenimiento de la vida e ir creando las condiciones necesarias para un proceso futuro de transformación social radical, buscando poner en la agenda las necesidades como personas y la búsqueda de soluciones para satisfacer esas necesidades sin perpetuar la división sexual del trabajo y desde la óptica de la sustentabilidad del planeta. Por lo tanto, es una herramienta que nos posibilita, mediante la creación de un nuevo derecho de ciudadanía basado en la vida humana con dignidad, el reconocimiento y ejercicio real de otros derechos, y por lo tanto, la seguridad y la libertad efectiva para todas las personas.

Entonces, ¿en qué puede contribuir la Renta Básica de las Iguales (RBI’s) a las luchas feministas?

Durante los últimos años hemos dedicado esfuerzos a identificar las contribuciones que puede hacer esta herramienta al movimiento feminista -desde la diversidad que lo caracteriza- en su lucha contra todo tipo de opresión. El carácter transversal del la RBI’s facilita la discusión e inclusión en la agenda programática de diferentes movimientos sociales, y aporta un horizonte estratégico de lucha contra la lógica productivista del capitalismo y todo el marco de valores que lo sostiene. Es, por tanto, una herramienta destinada a crear condiciones para procesos de transformación social, arrebatando al mercado y al empleo los espacios de relación, autogestión, cooperación, seguridad y participación necesarios para que se puedan ir cambiando conciencias y articulando voluntades.

Desde una dimensión estratégica, ¿cuáles son las aportaciones?

Ante las preguntas que hemos ido planteando en diferentes talleres que hemos realizado en estos últimos años sobre ¿qué cambiarían nuestras vidas con la implantación de la RBI`s?, ¿qué haríamos o dejaríamos de hacer?, lo primero que destacamos es la apertura de nuevos horizontes y posibilidades en las formas de accionarse social y políticamente. En las diferentes aportaciones se hacen presentes elementos comunes tanto en la perspectiva política feminista como en el planteamiento estratégico que adoptamos en la propuesta de la RBI`s, como son: asumir la perspectiva integral (cuerpos, afectos, deseos, relaciones y cuidados y demás aspectos intelectuales), la importancia de las necesidades, la búsqueda de soluciones creativas a los problemas que nos afectan, la ruptura de la segmentación entre el espacio público y privado, el cuestionamiento de aquello que se asume como natural, la visibilización de las tareas de cuidados, la vinculación entre la macro y micropolítica y la necesidad de experimentar con nuevas fórmulas de construir desde la diferencia. En base a estos elementos comunes, pensamos que la propuesta de la RBI’s puede servir al fortalecimiento de la estrategia de acción del feminismo, contribuyendo al impulso de una cultura política basada en la cooperación, el apoyo mutuo y el reconocimiento del rol central que deben asumir las necesidades humanas, así como los afectos y cuidados, en cualquier proyecto de transformación.

¿Y qué aporta desde una dimensión pedagógica?

La RBI`s cuestiona el papel central que juega el empleo en el marco capitalista destacando su incapacidad para garantizar unas condiciones de vida digna y en libertad. Esa idea cruza con los planteamientos de la economía feminista que critica la consideración del mercado/trabajo asalariado como elementos privilegiados en el análisis económico clásico. Así, ambas propuestas destacan la diferencia entre empleo y trabajo, considerando que en este último se encuadran una serie de actividades que se llevan a cabo fuera del mercado y que son de plena utilidad y valor social. La RBI’s ayudaría a colocar la vida con dignidad y las necesidades humanas en el centro del debate y la acción política, y sería útil para reclamar y lograr un reparto de los trabajos de cuidados que contribuya a la promoción de la coresponsabilidad y a dar pasos hacia la implicación del conjunto de la sociedad en la satisfacción de las necesidades. El gran desafío sigue siendo encontrar estrategias que “a la vez que liberen a las mujeres de la casa, eviten, por un lado, una esclavitud doble y, por otro, nos impidan llegar a otro nuevo grado de control y regimentación capitalista”, y cuestionarnos sobre el proceso productivo para parir un nuevo modelo enfocado en la satisfacción de las necesidades, la calidad de vida, el bienestar y la sostenibilidad ambiental.

Avanzando hacia espacios de colectivización, el reparto de la responsabilidad de los cuidados, la democracia directa y otros modos de convivencia y relación

Mientras avanzamos en estos debates sobre cuáles son nuestras necesidades y cómo nos organizamos para satisfacerlas de una manera justa y equitativa, es necesario garantizar al menos las condiciones materiales básicas para la sobrevivencia e ir creando espacios para la colectivización y el reparto de la responsabilidad de los cuidados. Para ello, entendemos que es preciso reconocer las actividades invisibilizadas por la lógica mercantil y dotar a las personas de ingresos suficientes para que puedan llevar una vida digna, como la RBI’s propone. Pasar del paradigma del salario al paradigma de los derechos y de la vida con dignidad y plenitud.

Por otro lado, con la propuesta del Fondo Común de la RBI’s, se cuestiona el individualismo y se crea la propuesta de un espacio para la participación y la toma de decisiones por parte de la comunidad acerca de dónde y cómo se invierten los recursos que son de todas, abriendo brechas y alimentando el camino hacia una democracia directa, así como el desarrollo de una nueva cultura política y de una experiencia comunitaria que a la mayoría de nosotras nos fue arrebatada.

La denuncia del paradigma androcéntrico y liberal, y la reconceptualización de un nuevo marco de derechos inclusivo y universal, suponen también otro de los punto de encuentro entre los planteamientos feministas y la base teórica del la RBI’s, entroncado con la necesidad de distribución de la renta –puesto que todas participamos en la producción de la riqueza- y la búsqueda de la justicia social.

El que la RBI’s se asigne de forma individual reconoce y promueve la independencia y autonomía, la capacidad de elección y la seguridad al margen de los vínculos familiares. Pero sobre todo, nos permite otros modelos de convivencia y relación, redes más extensas de cuidados y afectos, que cuestionen y superen el opresor marco de la familiar nuclear heteronormativa, dando pasos hacia modelos comunitarios que precisamos.

Nuestro planteamiento de RBI’s pasa por la búsqueda de formas colectivas, justas y sostenibles de satisfacer nuestras demandas y necesidades de cuidados. Y por otro la resistencia al secuestro de nuestros bienes comunes (materiales e inmateriales) y de nuestras potencialidades al chantaje del empleo y de las relaciones capitalistas.

Con este trabajo colectivo y horizontal no hemos pretendido sino realizar un aporte más al debate de la búsqueda del cómo organizar nuestras vidas al margen del mercado capitalista, del heteropatriarcado y del Estado. Está escrito y elaborado con amor, cuidado, apoyo mutuo y mucha rebeldía. Esperamos haber sido capaces de transmitir en el mismo todo aquella vida que merece la pena ser vivida que lleva dentro.

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Nota: Este artículo extraído de la sección de libre publicación de Pikara. 

http://www.pikaramagazine.com/2014/11/renta-basica-de-las-iguales-y-femi...

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[Vídeo] Charla de José Iglesias Fernández en CGT Valencia

Renta Básica das iguais - Lun, 20/03/2017 - 12:19

Es momento de comenzar a comprender que entre todas debemos buscar un modo más digno y solidario de vivir...

La renta básica de las iguales, incondicional, universal, y para todas, debe ser un punto de partida y no un fín en sí mismo, una ayuda para re-pensar qué vamos a hacer aquellas que hemos quedado excluidas pero que deberemos seguir adelante de algún modo

Asamblea de Paradas y Precarias de la CGT Valencia
Projecte au, Valencia, economía social y solidaria.

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Erletxea: Por una Renta Básica de las iguales

Renta Básica das iguais - Mér, 08/03/2017 - 12:09

Este año desde Erletxea, Información y denuncia de ayudas y derechos sociales (Irun, Gipuzkoa), hemos querido trabajar la formación. Para comenzar hemos elegido la renta Básica de las iguales. De esta manera hemos impartido una serie de talleres a agentes políticos, sindicales y sociales. Hemos compartido estos talleres con Ahal dugu-Podemos, Esker Anitza, Cáritas, Korapilatuz, LAB y ELA.

La idea a la hora de realizar estos talleres era la de poder informar y compartir ideas sobre una herramienta que para nosotras es fundamental, la Renta Básica de las (personas) iguales (Rbis), en la que venimos trabajando desde mucho tiempo atrás. El debate sobre las rentas mínimas y las rentas básicas está en estos momento de candente actualidad en la prensa, raro es el partido que no tenga su propuesta de Renta Básica. Sin embargo, creemos que se confunden términos y conceptos que es conveniente aclarar. Queremos evitar titulares como este: "Euskadi concede una renta básica de entre 650 a 959 euros a casi 65.000 personas". No es lo mismo una renta mínima que una renta básica y dentro de estas últimas son diferentes las propuestas que están sobre la mesa. Esto es lo que desde nuestra experiencia y conocimiento hemos tratado de explicar en estos talleres.

¿Desde dónde partimos?
 
Cuando hace más de tres años empezamos a trabajar en Korapilatuz, Espacio abierto de entidades y profesionales de la Intervención Social de la comarca del Bidasoa, una de las ideas que nos movía era la de tratar de realizar una fotografía de la realidad social de nuestra comarca. Pero no se trata únicamente de conocer esta realidad para poder interpretarla sino también para poder cambiarla. Realidad que no es otra que la de un sistema capitalista en el que vivimos, despilfarrador de recursos y altamente injusto en la distribución de la riqueza de todas las personas. Un sistema igualmente explotador, donde una pequeña minoría de personas ejerce un poder que esclaviza a la gran mayoría de la población. Es desde aquí desde donde partimos, de un sistema que acapara los recursos y se queda con la mayor parte de la riqueza que producimos en un reparto desigual realizado mayormente mediante el empleo.

Es aquí donde tiene sentido la renta básica de las iguales como un instrumento, como una herramienta anticapitalista. Y nos preguntamos, ¿Puede la RBis ser un instrumento adecuado para luchar contra: este sistema de producción, este sistema de distribución, esta estructura de poder, este conjunto de valores, incluida la propiedad privada? Nosotras creemos que sí.

Rentas Mínimas versus Rentas Básicas

Antes de nada debemos separar la paja del grano, pues como ya comentábamos no todas las propuestas son rentas básicas y en ocasiones nos quieren dar gato por liebre. Es fundamental que distingamos las rentas mínimas de las rentas básicas. Las rentas mínimas en forma de prestación económica o ayudas sociales llevan entre nosotras muchas décadas. Durante la dura década de los ochenta del siglo pasado, en una situación de fuerte reconversión industrial y todo lo que esto conllevó de altos niveles de desempleo estructural, desde la entonces Comunidad Económica Europea (CEE) se hizo una recomendación, la implantación de una renta mínima de inserción. El modelo fue el francés. Esta recomendación debía ser implementada por los Estados miembros, en el caso del Estado español el gobierno central pasó la patata caliente a las comunidades autónomas. Por la situación especial que vivíamos en la Comunidad Autónoma Vasca el Gobierno Vasco en 1989 después de tres años de debate implanta la primera renta mínima dentro del Plan de Lucha contra la Pobreza que denominó Ingreso Mínimo de Inserción o IMI. Ya en este siglo dentro de lo que se denominó Carta de los Derechos Sociales se reformuló el IMI y se pasó a llamar renta básica, en un claro intento de apropiarse del término. La más reciente es la ley para la Garantía de Ingresos y para la Inclusión Social de donde emana el Decreto de Renta de Garantía de Ingresos, la conocida como RGI. Si bien tanto la recomendación de la CEE como el Plan del Gobierno vasco nacen con la filosofía de paliar y ocultar al mismo tiempo el creciente empobrecimiento y exclusión, es decir, que se entendía como provisional, parece que el empobrecimiento y la exclusión no solo han permanecido sino que han aumentado.



Rentas Mínimas

Ya dentro del primer Plan de Lucha contra la Pobreza nos encontramos los dos tipos de rentas mínimas que hay en la actualidad. La primera es la Ayuda de Emergencia Social o AES. Esta ayuda es una prestación económica que se concede puntualmente ante una situación de excepción o emergencia. Ésta no es un derecho subjetivo por lo que está sujeta a presupuesto, lo que significa que una vez acabada la cuantía asignada hay que esperar al próximo presupuesto para percibir la ayuda. Es una ayuda que si bien sale del presupuesto del Gobierno Vasco son los ayuntamientos los encargados de concederla y gestionarla.

Es una ayuda familiar pues se concede a familias, según el nivel de ingresos o de renta de la unidad de convivencia, condicionada pues hay que demostrar 6 meses de empadronamiento, carencia de empleo y/o recursos económicos, ser mayor de 23 o ser mayor de 18 con cargas familiares y está sujeta a una contraprestación concediéndose puntualmente con el compromiso de realización de itinerarios de inserción laboral. Por lo tanto las AES son rentas mínimas familiares, condicionadas, y con contraprestación.

La otra prestación económica importante es la Renta de Garantía de Ingresos o RGI. Esta prestación se concede a personas que demuestren situación de carencia de recursos económicos y estén dispuestas a la reinserción social. Es un derecho subjetivo, esto quiere decir que no está sujeta a presupuesto, lo que significa que si bien el Gobierno Vasco otorga una cuantía a esta prestación anualmente si ésta se acaba antes de finalizar el año tendrá que buscar cómo seguir financiándola si continúa habiendo personas que deben percibirla.

 Igualmente es familiar, condicionada a la edad (23 años), el empadronamiento (3 años) y los recursos económicos, además está sujeta a una contraprestación (cumplir un itinerario de inserción laboral). De la Ley del 2008 se desprenden otros decretos que regulan otras prestaciones a modo de complemento de la RGI como la Prestación de Complemento de Vivienda (PCV), Complemento de Pensiones o la Renta Complementaria de Ingresos de Trabajo.

Es importante resaltar que todas estas rentas mínimas están orientada a satisfacer las necesidades del mercado y por tanto condicionadas al empleo.

Rentas Básicas

La definición más extendida de Renta Básica es de un Derecho, que tienen todas las personas, de percibir una cantidad periódica para satisfacer sus necesidades materiales. De esta definición se derivan tres características estructurales: que sea individual, incondicional y universal.

Individual, es decir, que no está sujeta a la familia, sino a la persona individualmente siendo ésta el sujeto de derecho.

Incondicional, es decir, que además de no estar sujeta al mercado de trabajo, tampoco el nivel de ingresos justifique ninguna discriminación.

Universal, es decir, que además de no ser contributiva, es para todas y cada una de las personas, sin que haya algún motivo para que justifique ninguna exclusión.

Una de las mayores diferencias que podemos encontrar entre las rentas mínimas y las rentas básicas es que estas últimas están orientadas a satisfacer las necesidades de las personas mientras que como ya hemos indicado las rentas mínimas están orientadas en todo momento a satisfacer las necesidades del mercado y por lo tanto del empleo. Algo que la nueva consejera de Empleo y Políticas Sociales tiene muy claro cuando dice que su prioridad "no es una renta básica universal sino mejorar la RGI"

Estas tres características estructurales son por decirlo de una manera coloquial la prueba del algodón. Sin no se da alguna de las tres no es una renta básica.

Renta Básica de las (personas) iguales

Además de estas tres características estructurales con el paso del tiempo desde la Coordinación Baladre en la que participamos como Erletxea se ha añadido cuatro características que se denominan de opción política.

Una de éstas sería la CUANTÍA/EQUIDAD, donde la cantidad a percibir por las personas será equitativamente la misma para todas nosotras, con total independencia de la edad, los ingresos, el género, etc. Y la cuantía a percibir que se propone como mínimo sea la definida por el Umbral de Pobreza, esto es, el equivalente al 50% de la renta per capita, es decir, la relación que hay entre el PIB y la cantidad de habitantes de un país. Para obtener la renta per capita, hay que dividir el PIB de un país, territorio, municipio, ... entre su población.

Esta sería la cuantía, en cuanto a la redistribución se plantea la creación de un fondo social o Fondo de la Renta Básica (FBR) de donde, por ejemplo, la cantidad total de la Rbis que recibiría cada persona sería un 80% percibido de forma directa mientras que el otro 20% iría destinado a constituir dicho fondo. Este fondo se dedicaría a financiar los bienes y servicios públicos como la sanidad, la educación la vivienda, transporte, equipamientos y servicios para la atención a la tercera edad, infancia o personas con necesidades especiales, etc.. La toma de decisión de las necesidades a financiar con el FRB serían definidos y gestionados por la comunidad. De este modo toda persona tendrá el mismo derecho a intervenir y decidir en el debate para tal asignación.

Desde nuestro punto de vista con el tiempo las cantidades asignadas personalmente y las destinadas al FBR deberían ir revirtiendo de modo que pase a ser mayor la cantidad asignada al FRB, es decir, a cubrir las necesidades de las personas de forma comunitaria en decisiones colectivas. Con ello estamos apostando por un proceso que nos permita ir generando las habilidades y condiciones para la satisfacción de las necesidades por el conjunto de la comunidad haciendo que la economía de mercado deje de regular nuestras relaciones sociales.

La tercera de las características de opción política es la REFUNDICIÓN, que consiste en un proceso en el que se sustituirían la mayoría de las prestaciones actuales por la RBis, haciendo que acabáramos todas disfrutando uniformemente de este nuevo derecho. Prestaciones que están sometidas a la lógica de las contraprestaciones, el control y las trabas burocráticas.

Y para acabar y no menos importante es la implantación DESDE LA BASE SOCIAL, donde sea la movilización por la consecución de la RBis, de abajo hacia arriba, y no de arriba hacia abajo, haciéndola con la participación de personas y movimientos sociales en una. Es difícil que nos las den sin más por lo que es importante exigirla desde la lucha social.

Resumiendo tenemos igualdad ante la cuantía a percibir, igualdad de participación y decisión con el fondo para renta básica, y igualdad equitativa con la refundición de todas las demás prestaciones y por supuesto todo ello desde la base social.

Algunas ventajas de la Rbis

Son bastantes los artículos que se pueden encontrar en Internet enumerando las desventajas y el porqué no se debe o no se puede llevar a cabo ningún modelo de Renta Básica, ahí están pero nosotras queremos enumerar algunas ventajas que poner en la balanza.

Aquí algunas ventajas: mayor seguridad e independencia económica personal, más autonomía para elegir entre trabajo asalariado y actividad creativa, mayores posibilidades de movilización para defender los derechos laborales (salarios, jornada, contratación, condiciones de trabajo, etc.); mayor posibilidad de reducir los niveles de pobreza y exclusión mayor capacidad para luchar contra la discriminación de género y el patriarcado.

Más justa distribución de la renta, mayor autonomía para desligarse del productivismo y el consumismo,  es un derecho ciudadano más; permite luchar contra las trampas de la pobreza, el paro, la mendicidad y sus estigmas sociales: mendigo, pobre, parado, pensionista. Evita los costes burocráticos que las otras políticas de rentas conllevan; asegura la participación ciudadana horizontal, permite enfrentarse a la erradicación de la pobreza.

La Rbis una propuesta más de futuro

No, la Rbis no va a solucionar los muchos problemas que tenemos pero si se postula por ser una herramienta que con su carácter trasversal puede facilitar y aportar muchas soluciones. Busca ser una herramienta destinada a crear condiciones para procesos de transformación social, con un objetivo a largo plazo como es el arrebatar al mercado y al empleo los espacios de relación, cooperación, seguridad y participación necesarios para ir cambiando conciencias y articulando voluntades, construyendo espacios de autonomía, relación y organización.

Es una propuesta que aporta un horizonte estratégico de lucha contra la lógica productivista y mercantilista del capitalismo y todo el marco de valores en el que se sostiene. Entendemos por tanto la Rbis como una herramienta, y no como un fin, que posibilita mediante la creación de un nuevo derecho basado en la vida humana con dignidad, el reconocimiento y ejercicio real de derechos, y por lo tanto la seguridad y libertad efectiva para todas las personas.

Más información en
http://rentabasicadelasiguales.coordinacionbaladre.org
http://www.erletxea.org

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Renta básica de la iguales, charla de José Iglesias Fernández en Valencia

Renta Básica das iguais - Lun, 20/02/2017 - 11:10

03 de marzo 17:00 - 22:00. Avenida del Cid, 154, 46014 Valencia (Valencia)

valencia.carpediem.cd.- En su definición general, la Renta Básica (RB) es el derecho que tiene cada ciudadano a recibir unos ingresos periódicos, que aseguren la cobertura de sus necesidades materiales independientemente de cual sea su situación dentro de la esfera productiva. Se justifica por el mero hecho de nacer el que cada una de las personas tenga reconocido el derecho ciudadano a la RB.

Antes de pasar por el mercado de trabajo en busca de empleo asalariado, el ciudadano habría de disponer de una renta de existencia que le permita decidir sobre su vida, por que caminos y conque medios ha de buscar unos ingresos por su actividad, el salario correspondiente a la venta de la fuerza de trabajo. Esta es la cuestión de fondo. Que las personas que deseen ejercitar el derecho al trabajo asalariado puedan practicarlo, pero, para ello, se ha de eliminar todo elemento que introduzca exigencia, obligatoriedad, es decir, que suponga una imposición. Y la condición para conseguir esta situación de poder decidir como persona consiste en el reconocimiento del derecho ciudadano a la renta básica, hecho por el cual se reduce tal dependencia, tal obligación, tal imposición de la patronal. Además se impide que la cobertura de dos contingencias tan seguras, como son el quedarse sin trabajo (subsidio de paro) y el llegar a viejo (pensiones), no dependan del paso por el mercado asalariado, no dependan del poder del empresario. Hay que conseguir una situación en la que el ciudadano alcance y disponga de una nueva dimensión de la responsabilidad individual, entendida desde la libertad y no desde la cruda necesidad,

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Cómo evaluamos la decisión del gobierno de Finlandia en la historia de la RBis en el Estado español

Renta Básica das iguais - Mér, 18/01/2017 - 20:28

La Renta Básica de las iguales (RBis) tiene un largo recorrido

José Iglesias Fernández.- El gobierno de Finlandia anuncia “el inicio de un experimento para valorar la implementación de una renta básica a nivel nacional”.[1]  ¿Qué valor histórico y social tiene esta decisión?  Para los que venimos proponiendo, divulgando y luchando por la Renta Básica de las iguales (RBis) más allá de una prestación social, sino más bien como un derecho ciudadano, [2] la aprobación y el ensayo marca un hito categórico e invaluable. Lo explicamos. 

Los pensadores griegos ya debatían sobre la importancia de entender la igualdad y prevenir contra los abusos que los regímenes expropiadores sometían a las poblaciones en cada momento. A su vez, tomando como punto de partida las reflexiones de los presocráticos, las rentas básicas nacen como unas propuestas sociales para enfrentarse a las desigualdades crónicas que perviven a lo largo de la historia de las sociedades clasistas. [3]

Dando un salto en la historia de la humanidad, y situándonos a mediados del siglo XIX, autores como Marx estudian la lógica depredadora del capitalismo, y explican como la explotación de la fuerza de trabajo y el despilfarro de los recursos naturales forma parte del ADN que alimenta este sistema social, y son las causas que originan las desigualdades. [4] La conclusión que se desprende de este trabajo es que hay que destruir el sistema, pues no hay solución intermedia.

La crisis que se viene incubando dentro del capitalismo, y que irrumpe a finales de 1970, y ante denuncias desde el ámbito civil, hace que, en la Comunidad Económica Europea (CEE), se planteen recomendar a los gobiernos nacionales aplicar algún tipo de política, que mitigue las nefastas consecuencias de unas tasas de paro, la precariedad laboral, de muy bajos salarios y de unos niveles de pobreza que se disparan y que se pensaba el sistema ya había resuelto.

De hecho, en 1983, lo que se conocería más tarde como la Red Europea para el Ingreso Básico (BIEN),[5] un grupo de profesores se reuniría en la Universidad de Lovaina (Bélgica) para proponer y difundir lo que en aquel momento llamaron el salario universal. [6] Seguramente como resultado de ambas decisiones, nos precisan que “la elección presidencial de 1988 acelera este proceso, dado que la puesta en marcha de una renta mínima figura en la Carta a los franceses del candidato François Mitterrand: «Pediré, por lo tanto, al próximo gobierno que sea concedida una renta mínima a las víctimas de la nueva pobreza» […] Así, la ley que instaura la renta mínima de inserción es aprobada por unanimidad en las dos asambleas y promulgada finalmente el 1 de diciembre de 1988”.[7] Esta aprobación servirá de referencia a los demás gobiernos de la CEE que, paulatinamente, sin mucha prisa y con grandes cortapisas para obtenerla, irán implantando las llamadas rentas mínimas de inserción (RMI) en sus territorios.

Son varias las razones por las que las RMI no pasaron de ser simples programas de limosna pública. Una que se suele ignorar es la caída del muro de Berlín el 10 de noviembre de 1989, casi un año después de que el gobierno francés la hubiese aprobada. Los gobiernos europeos se encontraron que ya no necesitaban programas de legitimación para mitigar la ideología del bienestar social que provenía del bloque socialista. Pero el freno, por no decir el fracaso total de las RMI, tiene que ver mayoritariamente con la implantación y extensión planetaria del neoliberalismo. Sin oposición ideológica, el capitalismo impuso su lógica de acumulación de la riqueza con que abríamos estas reflexiones; y, como consecuencia, las RMI pasaron a ser un mero tema de estudio académico para investigadores dentro del sistema.

Ya en el Estado español, “la primera vez que empezamos a proponer y difundir la propuesta con el nombre de Renta Básica (RB) es a partir de 1994.[8] Pero al año, ya publicábamos un artículo más extenso, [9] donde comenzamos el trabajo de desarrollo de los aspectos conceptuales de la RB con más profundidad y rigor. Simultáneamente, participábamos en la fundación de la primera asociación estatal dedicada a la divulgación de esta incipiente propuesta: AREBA: Asociación Renta Básica, 1996. Uniendo fuerzas y voluntades, en noviembre de 1998 se celebraría en Barcelona el Primer encuentro sobre la Renta Básica, impulsado por AREBA, la Fundación de Estudios Marxistas (FIM) y Baladre,[10] un movimiento social de amplia implantación en el territorio español, que ya desde 1978 se dedicaba a proponer una ayuda social de carácter universal y, preferentemente, a la coordinación de luchas contra el paro, el empobrecimiento y la exclusión social. Fruto de este encuentro, se redactó el Primer Manifiesto sobre la Renta Básica [11] y se fundó la revista Cuadernos renta básica, nº 0, en el que aparece publicado. A partir de este encuentro, se establecieron dos formas ideológicas de entender y defender la renta básica: un modelo convencional (débil o respetuoso con el capitalismo); y otro modelo crítico (fuerte o instrumento contra el sistema), y que coincidimos sus defensores en llamarla Renta Básica de las iguales (RBis).[12] Desde entonces hasta ahora, 2016, son muchas las publicaciones (libros, revistas, internet), conferencias, congresos, charlas, manifestaciones, campañas, marchas, profundizando, explicando y reivindicando la RBis.

Finlandia como ejemplo

Con este historial de propuestas y luchas sociales, es de entender que la experiencia de renta básica que se propone el gobierno finlandés llevar a cabo en aquel país lo recojamos como parte positiva de un proceso que se enmarca en unos mínimos que también hemos establecido y exigimos para las personas ciudadanas del territorio español: un derecho individual, universal, incondicional y creadora de riqueza y convivencia comunal.

En el caso finlandés, su proyecto es bastante más austero: su finalidad es “rediseñar el sistema de seguridad social para afrontar los cambios del mercado laboral y cómo podría hacerse que promoviera la participación activa, proporcionando mayores incentivos para trabajar, así como reduciendo la burocracia y simplificando el sistema de subsidios […] La RB se establece para un período de duración de dos años; un colectivo de parados sin subsidio de 2.000 personas elegidas entre 25 y 58 años y mediante un muestreo aleatorio entre 175.000 personas; una cuantía de 560 euros mensuales libres de impuestos; y sin contra prestaciones para cobrarla, es decir, sin contactar o someterse al control de la Seguridad Social”. Existen algunas limitaciones como “iniciar el servicio militar, empezar a cobrar una pensión y mudarse fuera del país; y que en caso de encontrar empleo, “los participantes seguirán cobrando esta renta básica, aunque una cantidad equivalente se les deduciría del cobro de determinados beneficios sociales”. [13]

El experimento legislado por el gobierno de Finlandia tiene su mérito, especialmente si lo situamos en un contexto de neoliberalismo agresivo en auge, en el que los objetivos son disponer de un mercado laboral europeo en régimen de zona franca: mano de obra a la carta, con contratos basura, salarios de miseria, despido libre y gratuito, horarios indefinidos y sin horas extras, movilidad geográfica total, pensiones privadas a cargo del trabajador que pueda pagarlas, etc. [14] Los datos son demoledores: las pensiones pierden poder adquisitivo; la duración de un 25% de los contratos es de menos de una semana;  el paro crónico sigue en el nivel de los 3,3 millones de personas, casi un 18% del total (menores de 25 años el 42%); los salarios reales (poder adquisitivo) han caído un 3,7 desde el 2007 ( las mujeres ganan 1/3 menos que los hombres); más de 6 millones de trabajadores cobran por debajo del salario mínimo; subidas de la luz, el gas y otros servicios básicos, que afectan más a los ingresos más bajos; los desalojos de vivienda seguirán su curso mientras, a su vez, anuncian que los precios subirán en más de un 5%; pérdida o reducción de derechos de negociación colectiva; degradación de las categorías profesionales; desaparición gradual del derecho a la antigüedad; reducción de las medidas de seguridad laboral y salud, así como de la protección ante la contaminación ambiental y manipulación de mercancías tóxicas; etc. Con todos estos descensos en los principales indicadores de bienestar, no debe sorprendernos que una de cada cuatro personas sea pobre de solemnidad (muchas con empleo). Hay otros indicadores que asustan y van en aumento, como la violencia de género, la homofobia, el racismo, etc.

De aquí que los defensores de la RBis, veamos con buenos ojos el proyecto finlandés, pero por ello no dejaremos de insistir y explicar la importancia de emplear los dos ejes de la misma: en una sociedad como la capitalista, se necesita un mecanismo que redistribuya la renta en el corto plazo, pero que simultáneamente cumpla su papel de instrumento para combatir el capitalismo. Sino la pobreza y la desigualdad la tenderemos siempre con nosotros. 

Voluntad política 

No hace falta ser un experto para afirmar que todos los países que componen la eurozona de Europa  producen la suficiente riqueza como para legislar un modelo de RB, pero que vaya más allá de la limosna que suponen las rentas mínimas de inserción. Sin embargo, como señalábamos al principio, la propuesta que se viene reclamando, más débil o más fuerte, desde 1983, no encuentra voluntad política en los partidos y menos en los gobiernos. Aquí debemos recordar como el referéndum por una RB celebrado a propuesta del gobierno de un país rico, como Suiza, pero sin el apoyo del gobierno ni de ningún partido, tuvo un resultado descorazonador; el 78% de los residentes la han rechazado. En Suiza hay mucha riqueza pero no hay ninguna voluntad política. Y, por ahora, la gente de aquel país no le visto las orejas al lobo.

De momento. Porque alguien dijo que los derechos ciudadanos se ganan con las luchas sociales, pero también se pierden sin ellas. Pero en la medida en que se robotizan las faenas y se pierden los empleos, en la medida que se generaliza la pobreza a causa del paro y de los recortes en servicios públicos dedicados al bienestar social, ese porcentaje de la población sensibilizada irá en aumento, y “tarde o temprano”, comenzará a movilizarse. En el capitalismo planetario, nadie está a salvo… Sólo los ricos. 

Barcelona, 1 enero del 2017

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Nuevas reflexiones sobre el funcionamiento del Fondo Comunal de RBis

Renta Básica das iguais - Mar, 10/01/2017 - 13:58

Todo lo que puede suceder, sucede. Hugh Everet III

Dos cuestiones sobre la RBis que reclaman alguna reflexión

José Iglesias Fernández, Miembro de Baladre.- Primera cuestión. Durante la fase financiera, es decir, mientras aún no hay riqueza comunal, el ingreso de la RBis tiene que ser necesariamente a partir de bancos y permanecer en los bancos, esto permite a los bancos A) aceptarla como aval de créditos, B) crear a partir de ella dinero financiero-deuda.

Esto pasaría, como ocurre con el dinero de las pensiones y otras rentas, cuya capacidad de consumo no es utilizada en el momento y pospuesta para el futuro (ahorro).

Segunda cuestión. Si la RBIS supone quitar a los ricos el 50% de su riqueza, pero se le devuelve en forma de deuda.... no sé si me explico. A lo que voy es que ese cincuenta por ciento termina regresando en tanto que la gente está pagando con la RBis las deudas que contrae con ellos. No habría que decir algo, a lo mejor ya se ha dicho pero a mí me ha pasado desapercibido, ¿que ese dinero no podría ser usado por los bancos para expandir el crédito? ¿Crear dinero de la nada? [1]

Ahora bien, ¿Por qué permanecer pasivo?

Aspectos conceptuales previos

1.- Decimos que la percepción de la RBis, por ser de titulación individual, la cobra cada persona ciudadana. Sin embargo, esta cantidad se divide en dos partes: el 80% en mano y el 20% comunal.   La primera es de libre disposición de la persona; la segunda pasa directamente a constituir y engrosar el Fondo Comunal de RBis (Focorbis). El responsable de pagarla e ingresarla en la cuenta de la persona ciudadana y en la cuenta del Focorbis es el Estado, que es el ente público con poder y capacidad de recaudar, mediante la combinación del sistema fiscal y la reasignación del gasto público, el 50% del PIB que exige mantener esta definición del umbral de pobreza. [2] Así mismo, el Banco Central Europeo es el ente público responsable de emitir dinero y gestionar la política monetaria de los países miembros; el dinero a percibir como RBis seguirá en manos de entidades públicas y privadas, con sus conocidas consecuencias especulativas. Más abajo veremos cómo podemos neutralizar mínimamente estas perversiones. Aquí es oportuno recordar que la RBis, como mecanismo de redistribución de la renta poco o nada puede hacer; su interés está en utilizarla como instrumento contra el sistema. O nos salimos del capitalismo, o esto es inevitable.

2.- La titulación, decisión y gestión del Focorbis recae sobre la comunidad. ¿Quién es la comunidad? A modo de ejemplo, supongamos que las fuerzas sociales dentro de la Comunidad de Navarra [3] consiguen reconvertir su actual <<renta garantizada>> en RBis. Esto daría derecho e implicaría que los habitantes de esta Comunidad se reuniesen periódicamente para decidir qué mecanismos asamblearios utilizarían para seleccionar que proyectos comunales tendrían prioridad, y en los que invertirían los recursos comunales acumulados en el Focorbis. Estos nuevos bienes (esencialmente en la forma de capital comunal productivo) pasarían a formar parte de la nueva acumulación de propiedad comunal de la Comunidad, que tampoco podría enajenarla.

3.- Hemos de pensar que la implantación de la RBis se hará mediante un proceso en el cual se incorporen anualmente un número de personas pertenecientes a los grupos más marginados de la sociedad: mujeres maltratadas, sin techo, personas paradas de larga duración, etc. Aparte de suavizar las exigencias de cobertura financiera, también hemos de pensar que, entre las personas beneficiarias, muchas de estas podrían incorporarse como mano de obra en los proyectos (agentes activos) que el Focorbis decida crear y financiar.

Potencialidad del Focorbis

4.- Dadas estas premisas, habría que estudiar cuales son las posibilidades que las entidades existentes de la banca ética disponen para manejar las cuentas individualizadas en las que el Estado (o gobierno foral) abonará el volumen de las RBis en mano, y el de la cuenta receptora de la RBis comunal. En caso que ninguna de las modalidades existentes de banca ética pudiese satisfacer legalmente este servicio, habría que pensar que el Focorbis fundase y dispusiese de su propia banca comunal. [4]

5.- Otro elemento positivo sería el estudio de las posibilidades y flexibilidad para emplear monedas comunales [5] donde la comunidad correspondiente lo considere oportuno.

6.- Así mismo, gente perceptora y con conciencia de RBis, podría trabajar voluntaria y gratuitamente en actividades comunales promovidas con las inversiones del Focorbis. La RBis les da la oportunidad de ejercer una actividad vocacional y profesional, al igual que prestan un servicio a la Comunidad, una manera de devolver la aportación que hacen estas personas beneficiarias a la consolidación de la RBis y la creación y acumulación de riqueza productiva comunal.

7.- Si nos imaginamos algunas inversiones de proyectos concretos, rurales y urbanos, quizás podríamos incorporar más propuestas amigas:

  • Un grupo de soberanía alimentaria recupera unos comunales en un pueblo de Navarra. Busca asesoramiento inicial para la explotación de estas tierras con prados, bosques y posibilidades ganaderas. Aparte del apoyo financiero por parte del Focorbis, los de permacultura  tendrían mucho trabajo previo que realizar en el asesoramiento y despegue de este proyecto.
  • Procesos municipales. Un grupo de barrio propone la creación de un centro de salud o escuela infantil. Así mismo, la gente de barrios como los de Buenos Aires (Salamanca) y Parke Alcosa (Valencia); o grupos como Alambique (Xixón) y Berri-Otxoak (Barakaldo), tienen conocida experiencia y proyectos para dar salida a la renta básica comunal acumulada en el Focorbis.
  • El Cafebrería Tifinagh. Este sería un buen ejemplo que responde a todas las características mencionadas: financiación si apelar a avales personales, no endeudarte y pagar intereses, simplificación de cargas laborales, forma de combinar servicio a la comunidad con realización personal, etc.
  • Muchos de los proyectos que buscaron, o buscarán, financiación en la banca ética, podrían ser realizados con dinero del Focorbis.

A todos estos proyectos, se pueden incorporar gente con profesiones y oficios, personas militantes y voluntarias, etc., especialmente aquellas personas que están deseando combinar nuevas formas de vida comunal con las luchas contra el sistema.  

Reflexión primera cuestión

8.- Estas políticas permiten liberar buena parte del dinero de la RBis en mano y de la totalidad de la RBis comunal de los circuitos crediticios y financieros del sector privado (bancos, cajas, entidades de ahorro y crédito, etc.). Es decir, y respondiendo a la primera cuestión:

“El ingreso de la RBis [no] tiene [porque] ser necesariamente [controlado] a partir de bancos privados ni entidades privadas financieras y permanecer en los [mismos, lo cual no da esta posibilidad] a los bancos [de]:

  1. Aceptarla como aval de créditos,
  2. [Ni] crear a partir de ella dinero financiero-deuda”.

Hay capacidad operativa para sustraer y aminorar bastante el impacto de la acción especulativa/ficticia que ejercen las entidades privadas relacionadas con la circulación y la creación de dinero. De todas maneras, me voy a estudiar más técnica y detenidamente cómo operan los flujos monetarios dentro del capitalismo.

Comunidad Foral de Navarra

Población 1 enero 2016: 640.339 habitantes
PIB per capita 2015: 28.682 euros anuales
Umbral de pobreza 2015: 14.341euros anuales
RBis en mano 2016: 11.473 euros anuales
RBis comunal 2016:   2.868 euros anuales
5% perceptores RBis anuales: 32.017 habitantes
Ingreso Focorbis 2016: 32.017 x 2.868 = 91.831.016 euros
Dinero a invertir en bienes comunales: 91.831.016 euros

Fuente: Elaboración propia con datos de http://www.datosmacro.com/ccaa/navarra 

Reflexión segunda cuestión

9.- Esta cuestión [6] mezcla dos instrumentos y los dos momentos en los que los proponemos conseguir: el de la RBis con el de la Riqueza Comunal (RC), que nace del anterior, pero es diferente y tiene otras implicaciones:

  • En el momento que proponemos y estamos luchando por la RBis, la cuantía a distribuir es la del 50% del PIB (mitad de la renta per capita) entre toda la población; a nivel individual, 80% en mano, y el otro 20% comunal.
  • En el momento que decidamos luchar por el instrumento RC, la cuantía teórica a distribuir es el 100% del PIB o renta per capita. Si tomamos los datos de la Comunidad de Navarra como referencia, su PIB fue de 18.246 millones de euros, de los cuáles el 10% o 1.824,6 millones se destinaría al Fondo de Compensación (pago por nacionalización); otro 70% o 12.772,2 millones se destinaría al Fondo de Reproducción de la Vida Humana (recursos destinados al consumo); [7] y el último 20% se destinaría al Fondo de Equilibrio de la Naturaleza (amortizaciones y reposición de los recursos naturales).


10.- Con el instrumento de la Riqueza Comunal, renta per capita, estamos hablando de disponer de un poder popular como para nacionalizar la riqueza productiva y evitar las consecuencias internacionales que traería consigo la confiscación. Es un supuesto utópico que hemos diseñado y apostado porque sí. ¿Razones?, las que ampara la legalidad capitalista internacional. [8] Es la apuesta por la Utopía. En este sentido, la combinación de la utopía con la respuesta de los poderes capitalistas planetarios,  sería también aconsejable leer Ecotopía, de Ernest Callenbach.[9]

11.- Los recursos del Fondo de Reproducción de la Vida Humana se emplearán, no según las pautas despilfarradoras del <<consumo>> capitalista, sino respondiendo a las exigencias de la sociedad del buen vivir, de acuerdo con la filosofía de Epicuro. [10] Somos conscientes que el capitalismo es voraz, tanto con los recursos humanos como naturales; que el mayor consumidor (malversador) es el propio sistema.

12.- Por lo demás, parte de las observaciones anteriores cambian, ya que el sistema bancario y crediticio sería comunitario, por tanto estaría en manos de las comunidades, así como el resto de los demás recursos naturales y productivos.[11] Así mismo, asumida la idea de nacionalizar y no confiscar, con lo que se produce anualmente, los primeros 10 años de vida del proyecto, el valor estimado justiprecio del capital productivo se devuelve a sus propietarios capitalistas en renta vía ese 10% de compensación. Finalizado este período, se acabó la devolución y se acabó la relación con ellos.[12]
Final, por ahora

13.- Seguro que seguirán más reflexiones, sobre todo pensando que estas son muy improvisadas. Algunos temas los he dado por sabidos, aunque constato que el tema del proceso municipalista y de las sociedades comunales como alternativas veo que apenas hay reflexión sobre ellos en los grupos que transitan por  Baladre; o al menos los reflexionamos desde diferentes coordenadas. Entiendo que el día a día gasta, y la sobre vivencia material que supone todavía mucho más, por lo que no hay tiempo para predicar y dar trigo. ¡Veremos, dijo un ciego…! Porque todo lo que tenga que suceder, sucederá.

José Iglesias Fernández
Barcelona, 27/28 diciembre del 2016

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Finaliza la primera Campaña de la Renta Básica del Paìs Valencià

Renta Básica das iguais - Ven, 06/01/2017 - 13:29

Aquí dejamos dos vídeos del final de la primera Campaña de la Renta Básica del Paìs Valencià así como un víede de la entrega de firmas y conclusiones previas. Todo estos vídeos han sido realizados por el Projecte AU Valencia.

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Charla - Debate en Bétera, "La Peña", por la Renta Básica del País Valencià

Renta Básica das iguais - Ven, 06/01/2017 - 13:21

Es momento de comenzar a comprender que entre todas debemos buscar un modo más digno y solidario de vivir...
La renta básica incondicional, universal, para todas, debe ser un punto de partida y no un fín en sí mismo, una ayuda para re-pensar qué vamos a hacer aquellas que hemos quedado excluidas pero que deberemos seguir adelante de algún modo.

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La comunidad, la base de la transformación social

Renta Básica das iguais - Xov, 29/12/2016 - 20:48

De los distintos modelos de rentas básicas, el “intelectualismo” o el juego institucional, opinan Manolo Saez y Jesús Arteaga en ésta entrevista, de la que publicamos un extacto. Leer entrevista completa

¿Por qué tanta polémica en cuanto a las diferentes modalidades de renta básica, o si debe anteponerse el trabajo garantizado?

MB- Cuando tú constituyes un planteamiento como vanguardia y verdad, tenemos un problema. Todo esto viene de un proceso muy largo. “Gente de Baladre” empezó a trabajar la propuesta en 1984, y durante 20 años el ninguneo fue permanente. Gracias a sectores de la economía crítica –y me refiero a personas como José Iglesias Fernández o Josep Manel Busqueta-, le conseguimos dar a la propuesta una potencia mayor. Pero en las primeras Jornadas sobre la Renta Básica, celebradas en 1998 en Barcelona, algunos sectores de la academia iniciaron el camino de colocar la iniciativa en los carriles del sistema; de modo que potenciaron el que sólo hubiera una lectura de la renta básica, la de la ciudadanía universal. Pero nosotros continuamos con el desarrollo de nuestra idea. Actualmente hay tres modelos. El de las Rentas Mínimas de Inserción, orientadas a sectores en exclusión, que se abonan con algún tipo de contraprestación; en segundo lugar, la Renta Básica Universal como mecanismo de redistribución de la renta, sin contrapartidas ni contraprestaciones; y por último, la Renta Básica de las Iguales (RBI), línea por la que apostamos en Baladre. Ponemos el acento en que la RBI nos ayude, durante el proceso, a generar comunidad; y también a disponer de bienes y servicios, no sólo de dinero.

¿Consideráis que en la izquierda tiene un peso excesivo el “intelectualismo” y la argumentación académica, que hay militantes a quienes se les valora por el currículo de publicaciones y doctorados?

-MB : No sólo tienen un peso excesivo. Hemos confundido el conocimiento con el conocimiento académico. Es como si unas minorías quisieran darnos a entender que la construcción de experiencias y de la vida sólo viene de los profesores y de la academia. Sin embargo, éste es un conocimiento muy sesgado y mercantilizado; además, lo que estamos comentando remite a un pequeño drama que sufrimos los pequeños colectivos sociales: vemos que no tenemos voz en distintos ámbitos de comunicación que deberían ser los nuestros. Así pues, creo que hace falta una visión holística de lo que están generando nuestras vivencias; no sólo el enunciado de abstracción y análisis, sino mostrarnos la vida y el pensamiento con toda su tensión. De eso andamos totalmente escasos.

Por otro lado, ¿se puede esperar algo de la política en el marco de las instituciones? ¿Sois partidarios de entrar en el “juego” parlamentario?

MB: Hay una expresión que repito mucho cuando me llaman a compartir experiencias o prácticas de formación en Podemos, Bildu, la CUP o las mareas. Les digo que es duro ocupar la casa del amo, ya que éste tiene estructuras y normas. Que lo hagan, de acuerdo, para frenar en lo posible las políticas del amo, pero no podrán hacer nada más, ya que los cambios reales están afuera; la base de la transformación está en las comunidades y la cotidianidad. Y esto hay que decírselo a los compañeros con cariño, para que no te venga luego el secretario judicial o el tribunal de turno de la institución y te diga que tal cosa no puede hacerse. Lo que más les pido a los compañeros –y lo digo, aunque éste no sea mi recorrido- es que conciencien a la gente de que dentro no hay cambio posible… aunque después no les voten. Allí dentro no podrán hacer lo que quieran. Eso se lo tienen que explicar a sus votantes. Insisto, lo institucional ha de servir para generar más oxígeno al afuera, no al adentro.

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