Renda Básica das iguais

Pobreza, renta básica y autoorganización de los excluídos

Renta Básica das iguais - Xov, 13/07/2017 - 17:53

Por José Luis Carretero Miramar. kaosenlared.net.- Según datos del libro “Trabajo y pobreza” de Ana María Rivas, desde que, en 2007, comenzó la crisis global del capitalismo, el porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social en el Estado español ha pasado de un 24,7 % en 2009, a un 26,1 % en 2010, hasta llegar a un 29, 2 % en 2014. Estamos hablando de 13,6 millones de personas, del total de 46,7 millones de la población española. Este aumento de personas en esta situación en los últimos años, se ha dado a un ritmo mayor que en el conjunto de la Unión Europea.

En la primavera de 2014, el 16,1 % de los hogares indicó que llegaba a fin de mes con “mucha dificultad”. El 42, 4% no tenía capacidad para afrontar gastos imprevistos. El 45 % no se podía permitir irse de vacaciones una semana al año fuera de casa. El 10, 2 % tenía retrasos a la hora de pagar los gastos relacionados con la vivienda principal (hipoteca, alquiler, gas, electricidad, comunidad…) en los 12 meses anteriores…

Hay que tener en cuenta, además, que esta pobreza está enormemente feminizada, condenando a la precariedad a quienes realizan el trabajo de cuidados y retribuyendo de manera ínfima a los sectores laborales con mayoría de mujeres, como las camareras de pisos o la limpieza de edificios en general, lo que también impacta fuertemente en los menores, que muestran tasas de pobreza y exclusión social inimaginables hace pocos años.

Podríamos seguir. Y la tendencia no ha cambiado con la supuesta “recuperación” del último año. Los desahucios siguen contándose por miles. La pobreza energética sigue marcado la depauperada vida de cientos de miles de hogares proletarios. Los sueldos ínfimos y la precariedad laboral y vital son el nuevo paradigma de la gestión del empleo y de lo que puede disciplinar al empleo: el paro y sus secuelas.

Lo realmente representativo es la expansión de una figura social hasta ahora marginal en la sociedad española: los working poors. Personas que tienen un empleo (aún eventual y precario), pero que no por ello pueden salir del umbral de la pobreza. La quiebra total del pacto keynesiano que ligaba trabajo con ciudadanía y derechos, Estado de Bienestar con Estado Social y Derecho del Trabajo.

Es el resultado de décadas de flexibilización y precarización del mercado laboral. La “flexiseguridad” que se nos prometió se quedó, como adelantamos algunos, en ultra-flexibilidad y desmantelamiento de los diques y las prestaciones sociales del Estado del Bienestar. Seguridad para el empleador, de que tendrá trabajo barato, flexible y servil al final del proceso de depauperación de las clases subalternas en que ha consistido la política laboral de la crisis.

Y para disciplinar al trabajo, también hay que disciplinar al paro. Llenar la situación de desempleo de obligaciones administrativas, culpabilidad, humillaciones, y la experiencia sangrante de la precariedad vital y la miseria. Coaching que convenza a los parados de que la culpa de su desempleo es suya, por no ser lo suficientemente emprendedores, y sanciones que les retiren la prestación si emprenden por fuera de lo administrativamente admisible.

¿Hay alternativas? Desde luego. Y hay alternativas para el día de hoy. Alternativas de urgencia como los programas de Trabajo Garantizado que han demostrado su viabilidad en algunos lugares de América Latina, y como las distintas versiones de Renta Básica, que garantizarían un mínimum vital para todos los ciudadanos, un colchón de subsistencia que, a su vez, podría operar como un suelo salarial que permitiese al tiempo el avance de los salarios y, con ellos, de la demanda agregada. Exigencias mínimas para la supervivencia en condiciones básicas de dignidad sobre la base del reparto de la riqueza producida por el conjunto social. Abundancia producto de la cooperación social en todas sus formas, tanto productivas como reproductivas, que, una vez apropiada por una clase concreta de la población (los propietarios de los medios de producción) es restringidamente devuelta a la mayoría en la forma de salarios míseros y pobreza, ya sea con la excusa del régimen laboral capitalista, que implica el plusvalor, ya con la de la división patriarcal del trabajo, que implica la desvalorización forzada del trabajo de cuidados y de reproducción de la vida humana.

El modelo de Renta Básica de los iguales, por ejemplo, constituye una plataforma que aúna, al tiempo, la posibilidad de garantizar la subsistencia en régimen de mínima dignidad material para el conjunto de sociedad, con incentivos para la transformación social de tipo progresista, favoreciendo el reparto de la riqueza y la liberación de los flujos de energía del proletariado de las necesidades de la economía capitalista, permitiendo potencialmente a sus perceptores recuperar su tiempo de vida y reordenar su marco de necesidades y de deseos fuera del universo de la mercantilización de la vida humana.

Pero no tiremos las campanas al vuelo: el proceso de recuperación, por parte del Capital, de las propuestas de Renta Básica, avanza también a toda máquina. Los proyectos que nos rodean y el sentido común de los medios mainstream apuestan ya por una Renta Básica entendida estrechamente como una renta mínima fuertemente condicionada que, en un contexto de precariedad laboral creciente y degradación de los servicios públicos sin alternativa comunitaria, pueda servir como complemento que garantice la paz social en el proceso de desmantelamiento de lo público y de mercantilización de las necesidades humanas esenciales. Una renta mínima insuficiente, siempre en cuestión y combinada con la pulsión al pago por todas necesidades básicas, como la educación o la jubilación, que garantice que las barriadas no exploten sin permitir el avance salarial, por su exigüidad, ni la liberación del tiempo proletario. Más teniendo en cuenta la desigualdad de partida que implica que estos programas puedan financiarse, sin tocar el corazón del sistema, sólo en espacios especiales y a costa de los pueblos de la Periferia del sistema-mundo capitalista, saqueados y devorados por las dinámicas imperialistas de las grandes potencias y la voracidad de las transnacionales del Centro.

Porque, al final, lo que puede ser una magnifica herramienta para el día de hoy no debe hacernos olvidar que el problema es más profundo: es el capitalismo, y no sólo el reparto de parte de la riqueza expropiada por los capitalistas. Para solucionar el problema de fondo, pues, se imponen soluciones más profundas y globales: iniciar el proceso de salida del capitalismo histórico con una dinámica de avance sobre la producción, y no sólo sobre la distribución. Autogestión y socialización de la economía, y gestión comunal-comunitaria de los servicios básicos y comunes, superando al mercado privado y al estatismo estrecho. Eso implica empoderamiento de las clases subalternas, construcción de una red de iniciativas y contrapoderes populares capaz de expropiar, por fin, a los expropiadores que nos han hurtado la dirección y propiedad de la riqueza social que producimos entre todas y todos. La Renta Básica puede liberar tiempos y energías para ello, combinada con la construcción popular, inaugurando un nuevo equilibrio más favorable en el campo de batalla entre clases, o ser un nuevo obstáculo, en la versión que empieza a pergeñar la oligarquía, como versión postmoderna, cicatera y condicionada, del “pan y circo” romano para las zonas centrales del sistema.

Pero lo que es cierto es que la pobreza y la exclusión social es nuestra responsabilidad y no puede continuar un día más. Su urgencia es innegable. En esas condiciones, reivindicar un mínimo de subsistencia para todos es inaplazable. Para hacerlo construyendo, al tiempo, contrapoder social, la dirección y la iniciativa de esta lucha ha de partir de los que sufren la precariedad y la miseria. Frente a la miseria, la única alternativa a la beneficencia, siempre condicionada y siempre volátil, es la autoorganización de los excluídos.

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Renta Básica de las iguales: construyendo comunidad para desbordar el capitalismo

Renta Básica das iguais - Mar, 30/05/2017 - 10:24

Cadernos para saber más e debater mellor. Así se titula el suplemento deBullando que viene en la revista Irimia, la revista quincenal de crentes galegos. El cuaderno nº4 que salió de la imprebta en este mes de mayo está dedicado a la Renta Básica de las iguales.

Aquí tenéis el monográfico sobre la Renta Básica de las iguales escrito por la compa, Manolo Saez Bayona.

BALADRE, 35 AÑOS CONSTRUYENDO ALTERNATIVAS CON OTRAS

Al inicio de los años ochenta, en el Estado Español, era habitual encontrar diferentes grupos autooorganizados de personas sin empleo (Asambleas de Paradas). Y fue un proceso natural montar una Coordinadora de Asambleas de personas desempleadas, era lo habitual en todos los sectores. Pero rápidamente algunos de estos colectivos/grupos/asambleas se fueron colocando en otro lugar, negando la coordinadora como medio de relación y construyendo LA COORDINACIÓN. Esa podria ser la primera aportación significativa de las Gentes de Baladre, en sus 35 años de existencia: dar forma a una manera de estar, de compartir, por medio de UN ESPACIO DE RELACIÓN PARA EL APOYO MUTUO. Una Coordinación que no está por encima de las personas y/o grupos y que potencia el dejar hacer y hacer segun disponibilidad y voluntad de cada persona o grupo. Una Coordinación que pone el acento en el hacer diario de cada grupo/colectivo ya sea en un territorio o sector i que es una herramienta para la lucha, contra el Empobrecimiento, la Precarización y la Exclusión Social. Somos Baladre, cuando nos juntamos y actuamos juntas, dotándonos de las mínimas herramientas para la comunicación y el apoyo mutuo, desde listas de correos a páginas web, editorial, coche colectivo, fondo económico común y poco más.

Nos reunimos cada cuatro meses, rotando entre pueblos y naciones del actual Estado Español, y partimos de un análisis anticapitalista y antipatriarcal. Las tareas se desarrollan desde esa lógica baladrina de hacer y dejar hacer, respetando y aceptando una gran diversidad de miradas y posiciones. Actuando desde una mirada feminista, colocando a las personas en el centro de nuestras luchas.

NUNCA SOLAS, SIEMPRE CON OTRAS

Desde los origenes, las Gentes de Baladre entendimos que salir del capitalismo y del patriarcado implica hacerlo con otras muchas, buscar esas relaciones que nos ayuden a todas a acumular fuerza social suficiente para avanzar y conseguir objetivos en el camino.

Desde el principio planteamos las relaciones con otras y los enredos con ellas como algo central/fundamental de las Gentes de Baladre. Por eso, en nuestro dia a dia, en las ciudades y pueblos donde estamos, compartimos análisis, miradas y luchas con las semajantes y/o cercanas, definiendo objetivos comunes, aceptando las diferencias, para desde el respeto priorizar el actuar juntas. Eso implica una generosidad en la suma, el actuar juntas, evitando las prácticas sectarias y patrimonialistas, donde es más importante la sigla, el nombre del grupo, que el objetivo de la lucha puntual. El desarrollo de estas prácticas locales y sectoriales nos posibilitaron, con otras personas y grupos, parir distintas alternativas que planteamos como herramientas de todas y de nadie en particular. Podriamos hablar de las Radios Libres o Comunitarias; de la Amnistia Social, Ya ; La lucha por las Soberanias de la vida, en todas sus formas, con propuestas concretas; los grupos de producción y satisfacción de necesidades; la soberania alimentaria; la apuesta por el Ferrocarril ante la automoción y los trenes bala y similares; el Derecho a la movilidad, el transporte para todas las personas; la toma de Tierras y casas/inmuebles vacios; la lucha antirrepresiva y el cierre de Cárceles diferentes; el Derecho a la Autodeterminación de los Pueblos; la apuesta por romper con las lógicas metropolitanas, resituándonos en el territorio; grupos de satisfacción de necesidades de todo tipo, desde el apoyo mutuo (el trabajo y no desde el empleo/empleabilidad; apostar por lo COMÚN, lo Comunitario, lo colectivo ...).

Y siempre entendiendo que SI NOS TOCAN A UNA, NOS TOCAN A TODAS.

Pero más allá de esta enumeración de alternativas en las que estamos poniendo nuestros cuerpos y vidas, deseamos en esta ocasión compartir una de ellas que nos está sirviendo como herramienta, para abrir un profundo debate sobre nuestras vidas, la centralidad de la misma y cómo con otras herramientas salir del enorme dolor que produce la carencia de recursos, el empobrecimiento y la Exclusión Social. Se trata de la Renta Básica de las Iguales.

RENTA BÁSICA DE LAS PERSONAS IGUALES  (la Rbis), autonomia para las de abajo.

“De cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades” (P. Kropotkin)

La RBis plantea como un derecho la renta suficiente de subsistencia para todas las personas, con las siguientes características:

Se trata de un derecho individual a diferencia de la mayoría de las ayudas que están destinadas a la unidad familiar. En este sentido la RBis está dirigida a la emancipación de las personas, con sus necesarias implicaciones en la igualdad de género o la autonomía de la juventud.

Hablamos de un derecho universal por cuanto cualquier persona que viva en el lugar tiene derecho a percibirla, sin ninguna otra limitación. Esta condición nos iguala a todas respecto a este derecho y facilita la tramitación de la RBis, eliminando burocracia innecesaria y la fiscalización de la esfera privada por parte de los servicios sociales.

Es un derecho incondicional que no requiere de ningún requisito ni contraprestación, tampoco son necesarias la búsqueda activa de empleo y otras políticas de ‘reinserción’ destinadas a ejercer de contención social.

El importe es el suficiente para satisfacer las necesidades básicas y se fija en el equivalente al umbral de la pobreza. Es aquí donde otra de las características de la definición cobra todo su sentido, la RBis debe ser una cantidad suficiente para no tener que volver al mercado del empleo, hablamos del trabajo productivo en manos del Estado o la patronal, al empleo que no se destina a sostener la vida o avanzar hacia el bienestar del conjunto de la sociedad, sino al lucro o el control social. Partimos de la base, desde una concepción claramente libertaria, que toda persona a lo largo de su vida, de forma natural y libre aporta a la sociedad, cuidados, reproducción de la vida, amistad, apoyo mutuo. Si además tiene los recursos suficientes para vivir dignamente, podrá contribuir a la comunidad con trabajo creativo, la reconstrucción de los lazos comunitarios, el poner en común sin duda dará la autonomía necesaria para construir procesos sociales de salida del sistema, de emancipación frente al Estado. Aclaramos que el actual modelo de la RBis cuando habla de cuantía suficiente se refiere al 50% de la renta per cápita, la definición del umbral de pobreza que usa la Unión Europea para las personas de forma individualizada, ya que tiene otra cuando se trata de medir la pobreza a nivel familiar.

Fondo de la Renta Básica. El fondo se nutre de las aportaciones individuales de todas las personas que conviven en el mismo barrio o pueblo. La cantidad que cada persona aporta al fondo es de un 20% de lo que le corresponde, el 80% lo percibe la persona inicialmente con tendencia a llegar a cero. El Fondo de la Renta Básica se autogestiona desde el barrio, vecindario o pueblo a través de las asambleas de vecinos y vecinas para cubrir las necesidades colectivas, hablamos de aplicar la democracia directa en la toma de decisiones que afectan a la comunidad. El modelo propone que en fases sucesivas el porcentaje colectivo se incremente hasta llegar al 100%, momento en que la riqueza producida en el territorio sería de propiedad comunal y autogestionada por la asamblea. Es notable como las otras propuestas de Renta Básica carecen de esta característica y como las críticas que suele recibir la RBis desde posiciones de 'izquierdas' obvian este elemento netamente libertario.

La RBis nace de abajo para las de abajo como una herramienta más de lucha social. La Renta Básica de las Iguales, insistimos, es sobre todo una herramienta que puede posibilitar la autonomía de las gentes de abajo, autonomía para experimentar nuevas formas individuales y colectivas de vivir sin la necesidad de ser explotadas por un régimen que tiende a la plena precariedad laboral y existencial, y además rompe con la exclusión social, redundando en necesaria mejora y poder de negociación de la gente frente en las relaciones laborales. Esta autonomía nos permitiría decidir si es necesario (ético, sostenible...) o no ir a trabajar en la construcción de pantanos, de automóviles, de aeropuertos, de armamento, etc, es por ello que hablamos de incondicional con respecto al Estado y sus 'políticas de inclusión'. Sobre lo que es conveniente aportar, lo discutiremos y debatiremos, desde la pedagogía, desde la libertad y no desde la imposición del estado y del capital, es decir, analizando desde la base de la sociedad, con la gente, cuáles son las necesidades y los recursos disponibles.

Esta herramienta de transformación social parte de las gentes de Baladre, de su experiencia, sus reflexiones y debates. A lo largo de los últimos años, otros colectivos, algunos partidos políticos y organizaciones sindicales han asumido la propuesta y vienen participando en su desarrollo y difusión.

ROMPER DENTRO Y CONSTRUIR FUERA

En estos 35 años de luchas hemos comprendido que la Rbis junto a muchísimas otras propuestas, como herramientas que son, nos estan ayudando a colocar la centralidad de la vida en los CUIDADOS, los afectos, el sostenernos juntas. Saliendo de lógicas institucionales, entendiendo que en la casa del amo, en las instituciones del mercado, en todos sus formatos y tamaños, sólo nos queda ROMPER, frenar el terrorismo que emana de ellas, sus lógicas represivas, de dominación y reprodución.

Apostando por un municipalismo que frene lo institucional, que lo bloquee y que colabore en abrir fuera, construir en el afuera la vida. Municipalismo que tiene que partir del desarrollo de prácticas que aseguren la soberania, todas las soberanias para la vida. Construyendo la prácticas de vida, basadas en el compartir, en el generar juntas todo aquello que necesitamos para sostener y reproducir la vida.

Manolo S. Bayona de las gentes de Baladre

www.coordinacionbaladre.org

http://rentabasicadelasiguales.coordinacionbaladre.org

 

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Concentració davant les Corts Valencianes per a reclamar una renda bàsica al País Valencià

Renta Básica das iguais - Ven, 28/04/2017 - 12:22

La Campanya per la Renda Bàsica al País Valencià ha celebrat al migdia de hui, sota una insistent pluja, una concentració a les portes del parlament valencià per a reivindicar una renda bàsica.

Más fotos: http://www.cgtpv.org/confederal/foto-concentracio-davant-corts-valencian...

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