Renda Básica das iguais

Baladre, coordinadora de luchas contra el paro, el empobrecimiento y la exclusion social

Renta Básica das iguais - Dom, 14/12/2014 - 13:40

Reportaje realizado por Herrikolore en el I Congreso Internacional de Economia Social y Solidaria celebrado en Zaragoza. En este reportaje hablamos con Baladre y sobre la renta basica de los iguales

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Ponencia: La Renta Básica como herramienta de transformación social. Alternativa por Santomera

Renta Básica das iguais - Dom, 07/12/2014 - 12:21

Alternativa por Santomera comparte la ponencia que organizó el pasado sábado 8 de Noviembre sobre la Renta Básica a cargo del Colectivo Baladre y del Grupo Toma la Plaza de Alicante.

En el vídeo se expone de forma clara y amena las posibilidades de la Renta Básica como una herramienta de transformación social.

Se divide en diferente partes:

  • Qué es la Renta Básica y cómo se ha puesto en marcha la ILP a su favor.
  • Las razones para defenderla como un derecho fundamental de las personas.
  • Los beneficios sociales de su implantación.
  • La Renta Básica y la Economía Feminista.
  • Cómo poner en marcha la Renta Básica.

Agradecemos de corazón a Fernando y Manuela del Colectivo Baladre y de Toma la Plaza de Alicante su desinteresada participación y su largo compromiso en favor de la justicia social.

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El PCPE no apuesta por la renta básica; ¡ni falta que hace!

Renta Básica das iguais - Sáb, 06/12/2014 - 13:00

Todavía quedan residuos del despotismo ignorante. Legitimidad no es sinónimo de razonable

José Iglesias Economista.- Es legítimo que el PCPE apueste por sus propias propuestas, las que crea conveniente defender. Así mismo, entendemos que la Renta Básica de las iguales (RBis) [1] no entre en su programa político. Nosotros tampoco apostamos por muchas de las suyas.

Ahora bien, y entramos en materia, lo que ya no estamos de acuerdo es con ese reduccionismo de que la RBis “forma parte del ideario del republicanismo burgués clásico que hoy pretende ser rescatado, obviando, por supuesto, su marcada raigambre burguesa”.[2] Cuando se desconocen las diferentes y múltiples propuestas de Renta Básica (RB) que hoy se defienden a lo largo y ancho del planeta, cuando todo se generaliza y se mete en el mismo saco, y este simplismo lo cometen los miembros del Área ideológica del CC de este partido, uno piensa que quedan residuos autoritarios que no han remontado los tiempos oscuros medievales, ni los territorios donde habita el despotismo ignorante.

Destaquemos algunos ejemplos:

  • Cuando el mercado de empleo asalariado es uno de los pilares del capitalismo que esclaviza a las personas, cuando una de las características de la RBis es que las mismas no están obligadas a pasar por el mismo para tener derecho a sobrevivir con autonomía e independencia del mercado laboral, decir que “la Renta Básica es concebida como un elemento que está al margen de la lucha de clases” es de ignorantes, por muy ilustrados que se consideren. [3]

  • Tampoco partimos de que “el Estado es una entidad situada por encima de las clases sociales llamada a conjugar los intereses de unos y otros como si fueran complementarios”. Si leyesen nuestras publicaciones encontrarían que hemos leído a Marx y Lenin, a Bakunin y Kropotkin  para saber de sobra que el Estado es un ente de clase omnipresente en la sociedad, cuya función destacada es apoyar la lógica de acumulación del capitalismo, con perjuicio para la clase obrera y el resto de desposeídos. Un poco de humildad militante y de respeto al saber de los otros. no sería un consejo inútil.

  • A continuación destacan, como si fuese solamente conocido por los del CC, que “es la estructura de clases del modo de producción capitalista, [la] que necesita una constante reproducción de la pobreza”. Yo les recomendaría enriquecer su visión leyendo Malthus odiaba los pobres, Marx la pobreza.[4] Aquí se incluyen argumentos que explican porque la pobreza puede ser considerada un elemento sistémico que nace de esa lógica de acumulación mencionada.

  • Como ya hemos explicado, nunca hemos considerado al Estado neutral, y menos que una mayoría electoral pudiese garantizar la RB, y menos la de las iguales, cuando esta se basa en un ataque frontal al capitalismo De hecho, ya ha habido mayorías electorales en el Congreso de Diputados y fue rechazada cuando algunos colectivos defensores de la misma la presentaron a <<sus señorías>>. Sabemos que el parlamentarismo burgués no es la vía, aunque el PCPE se presenta siempre a las elecciones legislativas con aspiración a participar en una democracia representativa y burguesa. Igual de absurdo es pensar y negar que 1.000 euros mensuales de RBis por persona no permitirían a cada una de ellas la autonomía de decidir si acepta a o no salarios por debajo de esta cuantía. En Baladre, una Coordinación que ha apostado fuertemente por la RBis, no se practica la política del pastor, con sus perros ayudantes, y la manada de ovejas.

  • En ningún momento se afirma que la RBis resuelve el problema del patriarcado, como tampoco el racista, el militarista, el religioso, etc., subsumidos por el sistema capitalista. Lo que se dice y se demuestra es que la RBis da autonomía económica a cada mujer, como parte de la población, para enfrentarse al problema del machismo que se vive en las familias, las empresas, la sociedad en general. Sólo los obcecados contra la RBis son incapaces de entender esta característica que tiene la misma. Su incapacidad no es nuestro problema.

  • Volver a recordar a este grupo de sabios que Baladre no considera que la situación de la mujer obrera se puede “reducir a un problema moral y de ingresos, al más puro estilo del feminismo institucional”. Esta es una acusación que no se encuentra en ninguna de nuestras publicaciones o praxis política. Si practican la lectura como fuente de conocimiento, verán en el cuaderno recientemente publicado, Renta Básica de las iguales y feminismos. De la centralidad del empleo a la centralidad de la vida, [5] cual es la posición del grupo feminista de este ámbito de coordinación de lucha anticapitalista.

  • Como ya señalábamos, el esperpento lo cometen los sabios del CC cuando, en su miopía ignorante, no reconocen la distinción de lecturas que existen en la renta básica. Esa burrada similar a la que se comete cuando se considera a todos los comunistas como uno sólo grupo: por ejemplo, confundiendo a los trotskistas con los estalinistas. Sabemos los que son las crisis capitalistas, al menos también como ellos, igual que sabemos lo que es el reformismo, que propone siempre humanizar y hacer que sea más verde el sistema,  un sistema al que el PCPE no le hace ascos, en cuanto a esa obsesión por presentarse y poder sentarse en las Cortes Generales del territorio español.


En pocas palabras. La RBis se apoya en dos pilares. 1) Es un instrumento de redistribución de la renta de la burguesía hacia el  proletariado y las clases populares en el inmediato plazo. Y 2) es un mecanismo de lucha contra el capitalismo en el corto, medio y largo plazo, proponiendo lo que Audre Lorde señala, y el PCPE no practica ni defiende: “hay que abastecerse de valores e instrumentos que no sean los del amo. [Porque estos] nunca desmontan la casa del amo. Quizá nos permitan obtener una victoria pasajera siguiendo las reglas del juego, pero nunca nos valdrán para efectuar un auténtico cambio”. [6] Es decir, y como destacábamos en otro trabajo, la RBis “es el diseño de una respuesta permanente como un derecho ciudadano a problemas crónicos pero orgánicos al capitalismo. Porque el paro y la pobreza son consecuencia de la explotación asalariada, pero también son un instrumento de violencia para atemorizar a la población recordando que destino nos espera a los que se quieren enfrentar al sistema”.[7]

José Iglesias Fernández. Barcelona, 21 noviembre del 2014

Notas:

  1. José Iglesias Fernández. ¿Hay alternativas al capitalismo? La Renta Básica de las iguales. Baladre/Zambra, 2006. Y Las rentas básicas. El modelo fuerte de implantación territorial. El Viejo Topo, 2003.
  2. Por qué el PCPE no apuesta por la renta básica? En http://www.unidadylucha.es/index.php/cultura/1146-por-que-el-pcpe-no-apu...
  3. En todo el artículo hay una retranca en la que parecen decirnos que los únicos “leídos y de izquierdas” son ellos.
  4. En http://www.kaosenlared.net/colaboradores/itemlist/user/91-jos%C3%A9igles...
  5. Ver Cuaderno, Baladre/Zambra 2014.
  6. Mercedes Jabardo (ed.) Feminismos negros. Una antología. Traficantes de sueños, 2012.
  7. José Iglesias Fernández. Renta básica de las iguales y riqueza comunal. Laberinto, nº 42, 2014.
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prueba

Renta Básica das iguais - Dom, 23/11/2014 - 13:44

prueba

Entrevista ILP Renta Básica a CGT Cantabria y Andarivel

Renta Básica das iguais - Dom, 23/11/2014 - 12:36

Entrevista en RNE a la CGT y al Colectivo Andarivel sobre la Iniciativa Legislativa Popular por una Renta Básica

Haz click aquí para escuchar la entrevista

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JOSÉ IGLESIAS. Economista e impulsor de la Renta Básica

Renta Básica das iguais - Lun, 03/11/2014 - 18:50

“Luchar contra la pobreza es una hipocresía si no ponemos instrumentos como el que defendemos: la Renta Básica”

miércoles, 29 de octubre de 2014. eldigital.ulpgc.es El economista José Iglesias participó recientemente en la VIII Semana Universitaria de Erradicación de la Pobreza, organizada por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y en torno a la que se organizaron mesas de debate y conferencias, charlas, talleres y exposiciones. José Iglesias participó ofreciendo charlas sobre la propuesta de materializar una Renta Básica en la sociedad española, como una de las alternativas para combatir la pobreza.

1. ¿En qué se basa el concepto de la Renta Básica que ustedes defienden?

La Renta Básica es el derecho que tiene cada persona, por el hecho de nacer, a percibir una cantidad dineraria periódica que cubra sus necesidades materiales. Del mismo modo que un Estado se responsabiliza de destinar recursos a la Sanidad o a la Educación, nosotros defendemos que también tiene que velar porque cada ciudadano disponga de esa Renta Básica. En este sentido, la Renta Básica sería ampliar la cesta de bienestar de las personas, con cargo a la sociedad, independientemente de la situación económica de cada persona.

2. ¿Y cuáles son las características estructurales de esta Renta?

Es un derecho individual, no de la familia. Es universal, por lo que no hay que contribuir para ello, y también en el sentido de que la cantidad debe ser todos la misma. También es incondicional, porque no hay que pasar por el mercado de trabajo para percibirla, y también independiente de otros ingresos que obtenga una familia. Estas son las características estructurales de la Renta Básica.

3. ¿Y qué cantidad dineraria se estima para esta Renta Básica?

Es una cantidad igual al umbral de pobreza. ¿Y como definimos el umbral de pobreza?. La UE hace su definición: el umbral de pobreza individual es la mitad de la renta per cápita. El dato, en Canarias, de 2103, del umbral de pobreza mensual se sitúa en 711 euros mensuales por persona. Es lo que debería recibir, por tanto, como Renta Básica, cada persona, al mes.

4. ¿Cuál sería la fuente de ingreso para que el Estado pague esta Renta Básica de más de 700 euros por persona en una familia?

¿De dónde sale el dinero para la Familia Real?, ¿de dónde sale el dinero para pagar a los profesores de universidad o maestros?, ¿de dónde sale el dinero para pagar a médicos, policía…?. El dinero tiene que salir de la producción. ¿Qué nos dice el Gobierno?. El año pasado, el PIB era de un billón de euros. Unos 18 millones de ocupados están, en definitiva, produciendo ese billón de euros. Si no producimos, no tenemos ese billón. El dinero lo tenemos, ahora el Estado debe distribuirlo.

5. Y pagando esta Renta Básica por persona en una familia, ¿no es posible que se generara entre la población un desinterés por trabajar?

Según mis estudios, hay un 10% de población activa que son directivos y cargos técnicos, que ganan mucho dinero y que les gusta su trabajo. ¿Usted cree que esta gente, aunque le dieran la Renta Básica, dejaría de trabajar?. Hay otro 10% de población activa que está en trabajos poco gratos, con contratos de empleo precarios y salarios bajos. ¿Estos dejarían de trabajar? Seguramente sí, porque ni les gusta el empleo ni les cubre sus necesidades el salario. Y los que defendemos la Renta Básica diríamos “ojalá dejen ese trabajo”, porque así los empresarios deberían plantearse si poner máquinas para sustituir a esta gente o subimos salarios para atraer a esta gente.

6. ¿Qué le parecen iniciativas como la que organiza la ULPGC para promover la conciencia sobre la pobreza?, ¿Y qué puede hacer la Universidad en esta área?

Me parece una buena oportunidad para, por ejemplo, promover la Renta Básica. Y la Renta Básica es un proceso. Esto quiere decir que si la Universidad quiere luchar contra la pobreza, tiene que introducir un mecanismo que garantice que eso se de. Porque luchar contra la pobreza es una hipocresía si no hacemos nada ni ponemos instrumentos como el que nosotros defendemos, el de la Renta Básica. Y habrá que ir introduciendo este objetivo de manera paulatina, para no disponer de todo el dinero de golpe, ya que esto crearía problemas a la economía también. Según mis estudios, ofreciendo la Renta Básica a un 10% de la población cada año, a la más necesitada, en un período de 20 años estaría totalmente implantada. Y en estos estudios y en este instrumento también podríamos contar con la Universidad.

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Entrevista a José Iglesias Fernández en Radio ECCA

Renta Básica das iguais - Mar, 21/10/2014 - 16:46

Radio ECCA.- En “La entrevista de la semana” traemos a la mesa de “Lo nuestro” un tema que, aunque no es nuevo, si ha cobrado fuerza en los últimos tiempos. Hablamos de la Renta Básica. José Iglesias Fernández es economista crítico y un significado activista. Es miembro del Seminario de Economía Crítica Taifa y de Baladre (Coordinación de Luchas contra el Paro, el Empobrecimiento y la Exclusión Social) y está dedicado a la economía crítica del bienestar social en sus múltiples facetas. A lo largo de los últimos años le ha prestado especial atención al estudio, divulgación y movilización de la Renta Básica (RB). Aquí te ofrecemos la conversación que mantuvimos con el.

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Trabajo Garantizado: riqueza para las empresas, miseria para las personas asalariadas

Renta Básica das iguais - Lun, 01/09/2014 - 20:35

Líbranos de aquel que nos domina en la miseria. Víctor Jara

José Iglesias Fernández. Economista.- Como los pecados del capital, siete son los argumentos que Eduardo Garzón (EG) esgrime contra la Renta Básica (RB) y a favor del Trabajo Garantizado (TG). Ya desde su introducción, EG deja bien claro que sus prioridades políticas no son la pobreza, la desigualdad, el paro, la proliferación de contratos temporales y de tiempo parcial, los salarios misérrimos que se pagan, las condiciones y los horarios laborales, los recortes en educación, sanidad y ayudas sociales, las reformas de las pensiones, la desposesión de derechos, y tantas agresiones como el capitalismo está inflingiendo a las poblaciones. Tampoco la explotación, la alienación, y el abuso de poder propias de su naturaleza sistémica. Es decir, cualquier propuesta que se haga contra el capitalismo, si esta conlleva el menor peligro para la macroeconomía del sistema, será rechazada ipso facto por el autor. La RB, reconoce EG, “es una medida potente, factible y muy efectiva para combatir la pobreza, [ah sí, pero] lleva aparejada importantes problemas macroeconómicos”. Hasta Cáritas, una asociación defensora del capitalismo humano, señala que “lo que no podemos hacer es salir del túnel dejando a millones de personas en la oscuridad. Podemos tener una macroeconomía muy buena y que la gente no salga adelante”.

Es decir, aun reconociendo la bondad de la RB como medida social contra la pobreza, EG señala que se posiciona en contra de la RB por el impacto que pueda tener en la macroeconomía del sistema capitalista, objetivo prioritario del autor; es decir, la pobreza es preocupante, pero los efectos negativos que él atribuye a la RB todavía son más. Por tanto, ante la elección entre proteger el capitalismo o pronunciarse contra la pobreza, no deja duda de que lo primero es la salvación del sistema. Ahora bien, EG afirma que su programa del TG tiene la virtud de resolver “las limitaciones macroeconómicas al mismo tiempo que [lograría] mejores frutos sociales que la RB”.

Aparece una nueva figura: el policía social del capitalismo

Inmediatamente, EG pasa a querer convencernos de que si “hay muchísimas personas que no están trabajando y nuestro deber como sociedad es evitar que por culpa de ello [¿de quién, de qué? pasen penurias, también es cierto que hay mucho trabajo por hacer en nuestras comunidades”. Es decir, para EG, los empresarios no son los responsables del paro y las penurias que ocasiona sino que somos ese plural que utiliza de forma impersonal, ese “nuestro deber como sociedad”: dice que “no tiene sentido que mantengamos inactivas a personas que pueden y desean trabajar mientras las necesidades de nuestros conciudadanos no estén cubiertas”. Por otra parte, EG sabe que los puestos de trabajo, el empleo asalariado, lo genera el empresario; de aquí su poder de clase y su fuerza para imponer las condiciones laborales y precariedad de vida mencionadas a la clase trabajadora. Como señala Karl Marx, “el capitalista constriñe implacablemente a la humanidad a producir por producir […] El capitalista comparte con el atesorador el afán absoluto de enriquecerse”.[4] Por tanto sólo un policía social puede pensar que el trabajo es un derecho, cuando la realidad es que la persona trabajadora está obligada a buscar empleo (o no come), que el trabajo es una obligación, una aberración propia del capitalismo. Defender la obligación de trabajar es una de las funciones del policía social mientras que la consecución de una RB es una de la ‘virtudes capitales’ que restauraría esta desigualdad de poder. Esta asimetría de clase no figura entre las preocupaciones del autor, no pertenece a la macroeconomía. Para él, lo importante, como los enanitos de Blancanieves, es asegurarse que vayamos cantando al trabajo.

De aquí que yo piense que aparece una nueva figura defendiendo el capitalismo y a su Estado de clase: la del buen policía social, en la medida que EG exige deberes a los ciudadanos a los que previamente el capitalismo les ha golpeado, como si ellos fuesen los responsables del paro, de no encontrar empleo, de quedarse precarizados. Si el sistema nos precariza la vida, EG se saca de la manga puestos de trabajo, y a esto llama garantizar, en la medida que propone al margen de la responsabilidad del Estado, atender los grupos de precarizados que menciona: “en la actualidad necesitamos que cuiden de nuestros mayores, de nuestros hijos y de nuestros enfermos, que aumenten los servicios de ocio y cultura, que se cuiden las infraestructuras, pavimento y fachadas de muchos barrios de nuestras ciudades, que se reforesten enormes extensiones de terreno, que se cuide la fauna y la flora de nuestro entorno, que aumenten y mejoren los servicios sanitarios, que se defienda a los grupos discriminados y a los más vulnerables, etc.”. El TG consistiría en atender estos colectivos, pero:

  1. ¿Quién creará los puestos de trabajo, la iniciativa del capitalismo privado (empresarios y ONGs) o la iniciativa del capitalismo de Estado?
  2. ¿Los servicios serán mercantilizados, los afectados pagarán por ello, o gratuitos con cargo al erario público?
  3. ¿Cómo demuestra que establecer un salario mínimo de 10 euros no supone una inflación de costos laborales para la economía de oferta? No creo que las empresas, que están exigiendo la abolición del salario mínimo de casi tres euros a la hora, estén dispuestas a garantizar empleo en base a esta ‘cantidad ancla’, un aumento inflacionario de sus costos laborales. Como vemos, el TG no evitaría, sino que reforzaría las tensiones inflacionistas.

Por tanto, EG no dice quien va a ser el responsable de crear y cuando tantos puestos de trabajo. Lo más probable es que espere que algún arcángel baje del cielo repartiendo empleos, como los regalos de Navidad. Quizás piense que con presión social se consiga ablandar la acción del Estado, pero para eso, y por opción ideológica, nos inclinamos más por luchar por la RB porque la consideramos más eficaz, y más anticapitalista. Así mismo, si la financiación es a cargo del Estado, como menciona EG, tiene que admitir que es con cargo a los impuestos, lo mismo que sería la financiación de la RB

Confundir empleo asalariado con trabajo o actividad creativa

EG, de nuevo, pretende que ignoremos como, en el capitalismo, una buena parte de la fuerza de trabajo es utilizada bajo la forma de empleo asalariado,[5] bien en la economía abierta o sumergida. Es el empresario quien decide quien trabaja, cuanto va a cobrar, y cuanto tiempo ha de estar en el puesto de trabajo. Ni el puesto de trabajo ni el salario que percibe cada persona trabajadora es fruto del azar, ni de un otorgamiento por parte de alguna mano benefactora invisible, sino que está creado y controlado férreamente por el empresario, o por el Estado capitalista. De aquí su poder de clase, un elemento que no entra para nada en las consideraciones del autor. Es decir, el capitalismo no aparece como un sistema de explotación, de esclavitud encubierta de la clase obrera. Si EG considerase al sistema, se enteraría de que “el capitalismo no es más que una nueva esclavitud soportada en la apropiación por parte de las clases burguesas del trabajo ajeno que compran en un mercado de seres aparentemente libres e iguales. El capitalismo como tal no inventa nada en particular más que el mercado de trabajo entre “iguales”: comprador y vendedor del mismo en cuyo intercambio se esconde la esclavitud que esto significa”.

Como alternativa, fuera del sistema, William Morris propone que toda la producción social esté organizada en forma creativa, artística, artesanal. Los anticapitalistas aspiramos a crear otra sociedad, no a integrar a las personas trabajadoras en el sistema.

¿Qué es la inflación, quién la causa, a quién perjudica?

La teoría económica convencional define la inflación como un aumento generalizado del nivel de precios para un mismo lote de bienes y servicios. Las causas son múltiples, de aquí que reciba diversos nombres; pero una cosa es evidente, que los precios de los bienes y servicios siempre los aumentan los propietarios de estas mercancías: los empresarios. Dos ejemplos:

  • Si el precio hora de trabajo aumenta de 3 a 10 euros, como señala EG, el empresario traslada este aumento del costo laboral a los precios finales de las mercancías y servicios que vende. En la jerga del economista convencional, esta sería una causa de la inflación de costos, pues el usuario ha de pagar más por el mismo lote bienes y servicios. A su vez, este aumento del poder adquisitivo nominal vía el empleo y el aumento salarial supone una mayor capacidad de consumo y demanda, con lo cual los empresarios aprovecharían para subir los precios y devaluar los salarios a sus niveles reales previos de tres euros. En esta situación, el TG no evita la inflación, ni de costos ni de demanda.

  • Si en la proximidad y durante un puente largo, las gasolineras se ponen de acuerdo y suben los precios de los combustibles, como es frecuente, el consumidor que está cautivo no tiene otra alternativa que asumir la subida. Esta se llama una inflación de demanda. Si el consumidor es uno que se ha beneficiado del TG contribuye a consumar la inflación mediante la demanda de petróleo. Mentira que con el TG no habría inflación. Lo que sabe el autor pero no dice es que el Estado tiene medios y políticas para controlarla. Y así lo hace y los emplea, tanto si aceptase responsabilizarse de la RB como del TG.

Por otro lado, pero no menos importante, ¿a quién perjudica realmente la inflación? Se puede decir que a todos, pero a unos más que a otros. Otros dos ejemplos:

  • Un trabajador mileurista cobrará anualmente 14.000 euros. Pero si la tasa anual de inflación fuese del 5%, su salario real se reducirá en 700 euros.

  • Supongamos que un fondo de capital (stock) de una empresa financiera (o de seguros) es de 140 millones de euros. Esa misma tasa del 5% anual reducirá el valor de ese stock en 7 millones de euros.

Cierto que la inflación afecta a ambos sujetos económicos, pero los realmente interesados en controlarla son las grandes entidades de seguros y financieras. Primero, como manera de pagar bajos salarios ya que, como dice Marx, “el valor de la fuerza de trabajo esta determinado por el valor de los medios de subsistencia que habitualmente necesita el obrero medio”; [8] por tanto cuanto mas baja sea la inflación  mas misérrimos serán los salarios, más precaria será la vida de las gentes. Segundo, no menos importante, el gran capital es el más afectado por la inflación, y un buen policía social, para ser bueno, debe saber esto. Por eso EG cuida muy mucho que las propuestas de redistribución del producto social, aunque “beneficien a los pobres”, como la RB, no afecten a las grandes fortunas. Y tercero, de cuando la inflación no siempre es mala para los capitalistas, especialmente en aquellas ocasiones en las que un sector productivo, mediante la acaparación de mercancías, genera una gran escasez, crear una hiperinflación y los empresarios aprovecharla para hacer subir los precios desorbitadamente y así aumentar sus beneficios.

Ejército de reserva como control de la clase obrera

Marx ya señalaba la importancia de este concepto para explicar el poder de las patronales: “el trabajo excesivo de la parte ocupada de la clase obrera engruesa las filas de reserva, y, a la inversa, la presión redoblada de esta última, con su competencia, que ejerce sobre el sector ocupado de la clase obrera, obliga a [la población ocupada] a trabajar excesivamente y a someterse a los dictados del capital. La condena de una parte de la clase obrera al ocio forzoso mediante el exceso de trabajo impuesto a la otra parte, y viceversa, se convierte en medio de enriquecimiento del capitalista, y a la vez, acelera la producción del ejército industrial de reserva en una escala acorde con el aumento de la acumulación social”. [9] 

La crisis del 2008 pone de evidencia la importancia del ejército de reserva como instrumento de control salarial por parte de los empresarios. A nivel estatal, 6 millones de parados (cerca de 26 millones en la UE en 2013) dan a los empresarios la fuerza  de atemorizar a la población ocupada a aceptar fuertes reducciones salariales, contratos temporales de empleo, etc., e introducir otras degradaciones en el ámbito laboral, social y político como los ya mencionados anteriormente. Como señala Marx, “lo esencial es hacer permanente el hambre entre la clase obrera”, para tenerla dominada. No es la inflación lo que debe preocuparnos, sino el gran poder que ejerce la clase capitalista. Y como ya vengo señalando repetidamente en otros artículos, o acabamos con el capitalismo, o el sistema seguirá con su desarrollo de la barbarie.

Adecuada y pertinente respuesta desde la Red Renta Básica

No me voy a extender con el resto de objeciones que realiza EG en sus artículos contra la RB porque creo que la respuesta que aportan Jordi Arcarons, Daniel Raventós y Lluís Torrens en ¿Siete argumentos en contra de la Renta Básica? No exactamente, a los errores del defensor del TG capitalista es de lo más puntual, precisa e inmejorable. Sólo añadir que la suscribo totalmente. El lector interesado puede encontrarla en http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=7244 .

Valoración. Tirar la piedra y enseñar la mano

Cansado de tanto predicador, hace tiempo que no soy condescendiente con posiciones como las que defiende EG. No es la primera vez que me hacen la observación de utilizar términos excesivamente duros con el adversario, pero una de las cosas que aprendí con la edad es la obligación moral de emplear un vocabulario en el que al pan se la llama pan y vino al vino; es decir, la de tirar la piedra y no esconder la mano. Por esta razón no aparecerá en mi evaluación expresiones/formula de tono que parezcan amables como “intentar discutir en serio y honradamente”, o la de apelar a la “provocación como un recurso más de marketing para llamar la atención al tema del TG”, o el manido “con la esperanza de que ello nos pueda servir a todos para seguir reflexionando sobre este tema tan interesante y necesario”. etc. Teniendo en cuenta la transmutación que está operando el capitalismo, en este momento sería frívolo que la lucha ideológica, aparte de la política y la social, se vea envuelta y escondida en celofanes de modos y maneras de decir.

Por tanto, y para acabar con una valoración del contenido y del defensor del TG, esto me lleva a recordar como Marx clasificaba al socialismo y a sus defensores en cuatro corrientes: reaccionario(s), conservador(es), utópico(s) y científico(s). Creo que las observaciones que hace EG en sus diversos artículos 12 en defensa del TG en el capitalismo se mueven entre el reformismo reaccionario y el más puro conservadurismo; y dudo que persigan algún tipo de socialismo. Más bien pienso que está a favor del capitalismo humanizado y verde, mientras que yo me posiciono al lado de los anticapitalistas. Por tanto, y finalizo, es imposible acercar posiciones ideológicas, por mucho que nuestros debates vengan precedidos y estén presididos por las maneras y modos frecuentemente copiados de ámbitos académicos, por no señalar burgueses.

  Los siete pecados del capital Soberbia = poder despótico
Avaricia = ansia de acumulación
Lujuria = apetito por el beneficio
Ira = despido libre y gratuito
Gula = afán desmedido por el lucro
Envidia = lucha entre capitalistas
Pereza = que trabajen y produzcan las personas asalariadas

José Iglesias Fernández Barcelona, 31 agosto del 2014

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